La comisión del Congreso que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre en Valencia ha tenido una nueva jornada de declaraciones, esta vez con la participación de la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, y el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó. Este evento se produce en un contexto de creciente tensión política, donde ambos comparecientes están obligados a responder ante los representantes de los grupos políticos sobre su actuación durante la crisis.
**Interrogatorios en el Congreso**
La sesión comenzó con la intervención de Susana Camarero, quien fue la primera en declarar a partir de las 10:30 de la mañana. A lo largo de su intervención, Camarero se enfrentó a un intenso interrogatorio por parte de los miembros de la comisión. Uno de los momentos más destacados fue cuando la vicepresidenta criticó a un representante de Sumar, afirmando que este «ponía palabras en su boca», especialmente en lo que respecta a las víctimas de la dana. La tensión aumentó cuando Ignacio Gil Lázaro, de Vox, tomó la palabra, lo que llevó a un intercambio de acusaciones y defensas sobre la gestión de la emergencia.
Camarero defendió su actuación, asegurando que había mantenido contacto con los centros sociales y que había enviado protocolos a las residencias. Sin embargo, su defensa no fue suficiente para calmar las críticas, ya que los miembros de la comisión continuaron presionando sobre la falta de medidas preventivas adoptadas por su conselleria. La vicepresidenta insistió en que las víctimas habían sido «respetadas» y que se había reunido con muchas de ellas, aunque evitó pronunciarse sobre la tardanza de otros grupos políticos en citar a las víctimas a la comisión de investigación autonómica.
**La gestión de la emergencia y las críticas a la falta de acción**
Uno de los puntos más críticos de la sesión fue la discusión sobre la residencia de Paiporta, donde se registraron seis fallecimientos. Durante el interrogatorio, se cuestionó a Camarero sobre si iba a frenar los recortes en el decreto de tipologías que afectaban a los auxiliares en las residencias. La vicepresidenta respondió acusando a su interrogador de «hacer política» en lugar de centrarse en la crisis. Además, se abordó la cuestión del aumento del alquiler en la zona afectada por la dana, que ha subido un 35%, lo que generó más críticas hacia la gestión del Consell en materia de vivienda.
Camarero también se vio obligada a explicar su participación en la entrega de premios el día anterior a la dana, defendiendo que estaba cumpliendo con sus responsabilidades. Sin embargo, sus respuestas no convencieron a todos los miembros de la comisión, quienes la acusaron de no estar presente en un momento crítico. La vicepresidenta insistió en que había estado «conectada» a la información del Cecopi y que había actuado en base a la información disponible en ese momento.
La sesión continuó con un fuerte intercambio de acusaciones entre los miembros de la comisión, donde se cuestionó la capacidad de Camarero para tomar decisiones en situaciones de emergencia. La vicepresidenta negó tener competencias en emergencias, argumentando que no podía influir en decisiones operativas que debían ser tomadas por otros responsables. Esta defensa fue recibida con escepticismo por parte de algunos miembros de la comisión, quienes insistieron en que la falta de acción del gobierno en ese día fue evidente.
La jornada culminó con la intervención de Vicente Mompó, quien también se enfrentó a un intenso interrogatorio. La presión sobre ambos comparecientes refleja la creciente preocupación por la gestión de la crisis y la necesidad de rendir cuentas ante la ciudadanía. La situación en Valencia sigue siendo tensa, y las repercusiones de esta crisis se sienten en todos los niveles del gobierno regional y nacional. La próxima sesión de la comisión promete ser igualmente intensa, ya que la investigación sobre la gestión de la dana del 29 de octubre continúa su curso.
