En 2025, los directivos de las 12 mayores empresas españolas ganaron 98 veces el sueldo medio nacional. Un trabajador con ingresos promedio necesitaría 98 años para igualar lo que un ejecutivo percibe en un solo año. Este desfase no es coyuntural: es estructural, legalmente permitido y económicamente insostenible.
¿Por qué los salarios de los directivos superan 98 veces el sueldo medio?
La brecha no surge de la productividad ni del esfuerzo individual. Surge de decisiones de gobierno corporativo, mecanismos de remuneración vinculados a acciones y ausencia de regulación efectiva. Las retribuciones variables, los planes de stock options y los bonos vinculados a beneficios accionariales concentran ingresos en la cúpula directiva, mientras los salarios fijos de la plantilla estancan o caen en términos reales.
El papel de los consejos de administración
Los consejos de administración —muchos con conflictos de interés— aprueban paquetes retributivos sin transparencia real. En España, la Ley de Sociedades de Capital exige informes de remuneración, pero no limita montos ni exige vinculación con indicadores sociales o ambientales.
¿Qué dice el marco legal español sobre la disparidad salarial?
No existe una ley que limite la ratio entre salario máximo y salario mínimo en empresas privadas. La única referencia legal es el Código de Buen Gobierno, que recomienda transparencia, pero carece de sanción. La Directiva UE 2022/2464 sobre información no financiera obliga a revelar ratios salariales en grandes empresas cotizadas, pero su aplicación es parcial y no vinculante para el cálculo interno.
La brecha legal vs la brecha real
Mientras la normativa se queda en recomendaciones, la realidad muestra que el salario medio español fue de 26.400 € en 2025. El sueldo medio de los CEOs de las 12 mayores empresas superó los 2,6 millones de euros. Esa proporción —98:1— no está prohibida, ni siquiera fiscalmente desincentivada.
¿Cuál es el impacto económico de esta desigualdad salarial?
La concentración extrema de ingresos reduce la demanda agregada. Los salarios bajos limitan el consumo, mientras los ingresos altos se destinan a activos financieros, no a bienes y servicios. Según el Banco de España, la caída del 12% en los salarios reales desde 2019 explica parte del estancamiento del PIB per cápita. Además, la fuga de talento y el absentismo laboral aumentan un 22% en empresas con ratios superiores a 50:1.
El costo fiscal oculto
Cuando los salarios bajan, el Estado compensa con prestaciones sociales. En 2025, el gasto público en subsidios por desempleo y ayudas sociales creció un 8,3%, mientras los ingresos por IRPF de los altos ingresos se redujeron por agresiva planificación fiscal.
¿Qué propone Oxfam Intermón para reducir la brecha?
Oxfam Intermón exige tres medidas concretas: la obligatoriedad de publicar la ratio salarial máxima en informes anuales, la aplicación de un impuesto progresivo a las retribuciones variables superiores a 10 veces el salario medio, y la reforma del Consejo de Administración para incluir representación sindical en la comisión de remuneraciones.
Datos Clave
- Los CEOs de las 12 mayores empresas españolas ganaron 98 veces el sueldo medio en 2025.
- El salario real de los trabajadores cayó un 12% desde 2019, equivalente a 108 días de trabajo gratuito.
- La remuneración de los directivos creció un 54% desde 2019, pasando de 5,5 a 8,4 millones de dólares.
- Amancio Ortega percibió 3.700 millones de dólares en 2025, según el informe conjunto de Oxfam Intermón y la Confederación Sindical Internacional.
- El aumento salarial real de los trabajadores fue del 0,5% global en 2025, frente al 11% de los CEOs.
La desigualdad salarial no es un efecto colateral. Es una decisión política. Y cada año que pasa sin regulación efectiva, la brecha se convierte en un obstáculo para la estabilidad económica, la cohesión social y la justicia fiscal.
