La pasarela de El Bocal en Santander se derrumbó el 3 de marzo de 2026 por fallo en herrajes estructurales afectados por corrosión avanzada. El informe pericial judicial confirma que la pérdida de sección resistente en las uniones provocó un fallo encadenado. Seis jóvenes fallecieron. No hubo inspecciones técnicas efectivas ni plan de mantenimiento. La reparación de 2024 ignoró por completo la integridad estructural.
¿Qué causó el colapso de la pasarela de El Bocal?
El colapso se originó en el fallo de los herrajes de apoyo entre vigas secundarias y primarias. La corrosión redujo su sección resistente hasta el punto de pérdida funcional. El perito observó que fragmentos de herraje se desintegraban al manipularlos. Esto evidencia un deterioro severo y prolongado.
El fallo inicial probablemente ocurrió en el herraje central de apoyo sobre la viga sur. Al ceder una unión, la carga se redistribuyó de forma crítica sobre las restantes. Esto desencadenó una falla progresiva en toda la cadena de uniones.
¿Por qué no se detectó a tiempo la corrosión?
La corrosión era visible. El perito afirma que habría sido identificable mediante inspección visual bajo el tablero o desde los laterales. No requirió equipos especializados ni acceso restringido. Su ausencia en los registros indica negligencia en la vigilancia técnica.
No existe constancia documental de un plan de mantenimiento estructural. Tampoco hay evidencia de inspecciones periódicas conforme a la normativa vigente. La falta de registro no implica ausencia: sugiere omisión sistemática.
¿Qué falló en la gestión del mantenimiento?
La reparación ejecutada en julio de 2024 por la Demarcación de Costas se limitó a las barandillas. Se ignoraron por completo los elementos estructurales: madera, herrajes y tornillería. Esa actuación priorizó la seguridad superficial frente a caídas laterales, pero descuidó la estabilidad estructural.
Además, se incumplió el proyecto original de 2012. En lugar de instalar rastreles de 10 metros en una sola pieza, se usaron dos segmentos de 5 metros. Esta modificación introdujo uniones adicionales no previstas, incrementando puntos críticos de fatiga y corrosión.
¿Qué responsabilidades legales derivan del informe?
El informe pericial tiene valor probatorio en la causa judicial abierta. Apunta a posibles responsabilidades penales por omisión de deber de vigilancia y civil por incumplimiento de la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) y el Código Técnico de la Edificación (CTE). La ausencia de plan de conservación vulnera el artículo 12 del Real Decreto 314/2006.
¿Cuál es el impacto económico y social del colapso?
El coste directo de la reconstrucción supera los 1,2 millones de euros. Pero el impacto económico real es mayor: pérdida de confianza turística en la senda costera, caída estimada del 18 % en afluencia estival y demandas civiles acumuladas por daños personales y morales. El Ayuntamiento de Santander y la Demarcación de Costas enfrentan reclamaciones por responsabilidad patrimonial.
¿Qué normativa regula la inspección de pasarelas costeras?
Las pasarelas públicas deben cumplir el Real Decreto 1627/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras. También el Reglamento de Instalaciones de los Edificios (R.I.E.) y las instrucciones de la Dirección General de Carreteras para infraestructuras de uso público. La ausencia de un informe de evaluación de seguridad estructural cada cinco años constituye infracción administrativa grave.
Datos Clave
- El colapso se produjo por pérdida de sección resistente en herrajes por corrosión.
- No existía un plan de mantenimiento estructural documentado ni inspecciones periódicas.
- La reparación de 2024 omitió por completo los elementos portantes: vigas, herrajes y tornillería.
- Se incumplió el proyecto original de 2012, introduciendo uniones no previstas y puntos débiles adicionales.
- El deterioro era visible: fragmentos de herraje se desintegraban al contacto manual.
- La normativa exige inspecciones estructurales cada cinco años, con informe técnico vinculante.
