El Gobierno ha anunciado la supresión definitiva del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) a partir de 2028. Esta medida reducirá hasta un 6% la factura de electricidad para los consumidores. La decisión responde al vencimiento de la deuda del déficit de tarifa, cuya amortización ha sido la razón principal de existencia del impuesto desde 2013.
¿Por qué se crea el IVPEE y por qué desaparece en 2028?
El IVPEE nació en 2013 bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, tras años de desequilibrio entre ingresos y costes del sistema eléctrico. Entre 2000 y 2013, los ingresos de los recibos de la luz no cubrían los gastos reales del sistema. Eso generó un pasivo acumulado de 28.700 millones de euros, conocido como déficit de tarifa.
El ministro José Manuel Soria diseñó el IVPEE como un mecanismo de financiación complementario. Su recaudación —cerca de 1.500 millones de euros anuales— se transfiere íntegramente a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Pero no cubre toda la deuda: los consumidores también pagan una partida específica en su factura.
En 2026, ese cargo asciende a 1.883 millones de euros, lo que equivale a unos 60 euros por consumidor. En 2028, esa deuda se extingue. Al desaparecer su justificación financiera, el IVPEE deja de tener sentido.
¿Cómo afecta la eliminación del IVPEE a los consumidores?
La supresión del impuesto no es una medida aislada. Forma parte de un ajuste estructural del sistema eléctrico tras la normalización de los mercados. El 6% de reducción estimado en la factura no es uniforme: los usuarios con tarifa regulada (PVPC) notarán el efecto de forma directa y mensual. En cambio, los de mercado libre verán su impacto en la renovación de contratos.
El ahorro real dependerá del perfil de consumo. Un hogar medio con un consumo anual de 3.500 kWh ahorrará entre 40 y 50 euros al año. Las pymes intensivas en electricidad podrían reducir sus costes operativos hasta un 1,2%.
¿Qué pasa con la CNMC tras la desaparición del IVPEE?
La CNMC dejará de recibir los ingresos del IVPEE, pero su financiación se garantiza mediante los derechos de supervisión y los recursos propios del sistema, previstos en la Ley del Sector Eléctrico. No se prevén recortes ni reestructuraciones en su función reguladora.
¿Qué marco legal regula esta eliminación?
La supresión del IVPEE se enmarca en la Ley 24/2013, del Sector Eléctrico, modificada por el Real Decreto-ley 23/2022, que estableció el calendario de amortización del déficit. El Real Decreto 1038/2025, publicado en mayo de 2025, fija la extinción del impuesto con efecto 1 de enero de 2028.
Este cambio también se alinea con los objetivos de la Estrategia Nacional de Transición Energética 2030, que prioriza la descarbonización justa y la reducción de cargas regresivas sobre los consumidores finales.
¿Cuál es el impacto económico y social de esta medida?
La eliminación del IVPEE tiene un doble efecto: alivia la presión fiscal sobre los hogares y mejora la competitividad del tejido productivo. Según el Ministerio para la Transición Ecológica, el ahorro acumulado para los consumidores entre 2028 y 2030 superará los 4.200 millones de euros.
Sin embargo, el impacto fiscal no es neutro: el Estado dejará de recaudar 1.500 millones anuales, lo que exige una reasignación presupuestaria. El Gobierno ha anunciado que esos fondos se sustituirán con ingresos procedentes de la subasta de derechos de emisión (EU ETS) y de la tasa sobre grandes empresas digitales.
Datos Clave
- El déficit de tarifa alcanzó los 28.700 millones de euros entre 2000 y 2013.
- El IVPEE recauda 1.500 millones de euros al año, íntegramente para la CNMC.
- En 2026, los consumidores pagan 60 euros por recibo para amortizar la deuda.
- La extinción del IVPEE entra en vigor el 1 de enero de 2028, tras la liquidación total del déficit.
- El ahorro estimado en la factura es de hasta un 6%, equivalente a 40–50 €/año para un hogar medio.
