La Policía Nacional ha detenido en Melilla a un hombre de 40 años acusado de agresión sexual telemática, ciberacoso y corrupción de menores. El sospechoso actuaba bajo perfiles falsos de mujer en redes sociales. Ya está en prisión preventiva tras ser imputado por tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años. La investigación reveló que algunas víctimas tenían solo 11 años. El caso ha generado alerta por su escala, duración y perfil de vulnerabilidad de las afectadas.
¿Qué delitos se le imputan al detenido en Melilla?
El detenido enfrenta cargos por agresión sexual telemática, ciberacoso, corrupción de menores, tenencia y distribución de pornografía infantil, y violación de la intimidad. Estos ilícitos forman parte de una red compleja de explotación digital. Los agentes identificaron once casos de ciberacoso y múltiples capturas no consentidas de imágenes en espacios públicos.
El modus operandi: engaño y extorsión
El sospechoso creaba perfiles falsos de mujer en plataformas como Instagram y TikTok. Usaba un lenguaje afectuoso para ganarse la confianza de menores. Una vez obtenidas fotografías íntimas, pasaba a su perfil real. Allí iniciaba una fase de extorsión pura: exigía contenido más explícito o proponía dinero y regalos a cambio de sexo virtual.
¿Cómo se desarrolló la Operación Sirena II?
La investigación arrancó el 29 de enero de 2025, tras dos denuncias de menores en situación de especial vulnerabilidad. El Grupo de Menores (GRUME) de Melilla lideró la operación con apoyo de la Unidad de Delitos Tecnológicos. El análisis técnico incluyó más de un millón de archivos digitales. El trabajo de campo implicó reconocimientos, toma de declaraciones y cruce de datos forenses.
Colaboración interinstitucional clave
La operación contó con coordinación con la Fiscalía de Menores y el Juzgado de Instrucción. La prisión preventiva fue decretada por riesgo de fuga y reiteración delictiva. El caso se enmarca en el Plan Estratégico Nacional contra la Violencia Sexual, vigente desde 2024, que prioriza la persecución de delitos telemáticos contra menores.
¿Cuál es el impacto económico y social del caso?
Los costes asociados a investigaciones de este tipo superan los 250.000 euros por caso en recursos técnicos, formación especializada y tiempo policial. Además, el daño psicológico a las víctimas genera gastos públicos en atención sanitaria y apoyo psicosocial. Según el INE, los delitos de ciberacoso infantil aumentaron un 37 % en 2025 respecto a 2024. Este caso refuerza la necesidad de inversión en unidades especializadas como los GRUME.
¿Qué marco legal regula estos delitos en España?
El Código Penal español tipifica la agresión sexual telemática en el artículo 178 bis. La corrupción de menores está regulada en el artículo 187. La distribución de pornografía infantil se castiga bajo el artículo 189. La Ley Orgánica 10/2022 (Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual) amplió las definiciones y fortaleció las penas. Además, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige la eliminación inmediata de contenido íntimo no consentido.
Datos Clave
- El detenido trabajaba en bares y cafeterías de Melilla.
- Algunas víctimas tenían 11 años.
- La investigación duró 18 meses.
- Se analizaron más de 1.000.000 de archivos digitales.
- El sospechoso usaba perfiles falsos de mujer para engañar a menores.
- La operación se denominó Operación Sirena II, sucesora de una investigación previa en 2023.
- El caso se enmarca en el Plan Estratégico Nacional contra la Violencia Sexual.
- La prisión preventiva fue decretada por riesgo de reiteración delictiva y fuga.
