Peter Pogacar lleva 1.680 días sin ver a su hija Julija. La niña desapareció el 3 de noviembre de 2021 en Eslovenia, junto a su madre, Melissa Smrekar, en una sustracción internacional de menor. Hoy, a punto de cumplir 15 años, su paradero sigue siendo un misterio. Nuevas pistas apuntan a Gran Canaria, lo que ha impulsado una nueva fase de búsqueda y denuncia formal en España.
¿Qué es una sustracción internacional de menor y por qué es grave?
Una sustracción internacional de menor ocurre cuando uno de los progenitores se lleva al niño a otro país sin el consentimiento del otro padre o sin autorización judicial. No es un delito menor: está tipificado en el Convenio de La Haya de 1980 y en el Código Penal español (artículo 225 ter). En este caso, Eslovenia emitió una orden de restitución y Europol la incluyó en su lista de fugitivos más buscados de Europa.
El marco legal español es claro
España ratificó el Convenio de La Haya en 2007. Si se confirma que Melissa y Julija están en territorio nacional, las autoridades deben actuar en 72 horas para evaluar la restitución. No se trata de un asunto privado: es una violación de derechos fundamentales del menor, incluido su derecho a la identidad y a la relación con ambos progenitores.
¿Por qué Gran Canaria es el foco actual de la investigación?
Varias cartas enviadas por Melissa Smrekar desde España a contactos en Eslovenia contienen indicios geográficos: referencias a clima cálido, uso de moneda local y menciones a transporte insular. Un análisis forense de sellos postales y direcciones de devolución apunta a zonas residenciales de Las Palmas de Gran Canaria. No hay confirmación oficial, pero la Policía Nacional ya ha activado protocolos de coordinación con Interpol y la Unidad Central de Menores.
El impacto económico de estos casos es real
Cada caso de sustracción transfronteriza genera costes estimados de más de 25.000 euros en gastos judiciales, traducción, desplazamientos y seguimiento internacional. En 2025, España registró 147 nuevos expedientes bajo el Convenio de La Haya. El 68 % de ellos involucraba a progenitores sin residencia legal estable, lo que complica la localización y restitución.
¿Qué papel juega la tecnología en la búsqueda de Julija?
Las autoridades no pueden rastrear teléfonos móviles sin orden judicial. Pero sí analizan metadatos de redes sociales, patrones de consumo y movimientos bancarios. En este caso, se investigan cuentas asociadas a Melissa en plataformas como Instagram y PayPal. También se revisan registros de alquileres vacacionales, ya que muchas familias en situación irregular optan por estancias cortas para evitar controles.
La voz activa de los medios y redes cambia el rumbo
La denuncia pública de Tadej Pogacar, en 2022, multiplicó por 12 la visibilidad del caso. Las publicaciones alcanzaron más de 4,2 millones de interacciones. Esa presión mediática aceleró la inclusión de Melissa en la lista de Europol y activó alertas en 27 países. Hoy, los canales de investigación de Prensa Ibérica colaboran con la Fiscalía de Menores de Las Palmas, que ha abierto un expediente de oficio.
¿Qué datos clave debe conocer cualquier ciudadano?
- Julija Pogacar desapareció el 3 de noviembre de 2021, en Eslovenia, a los 10 años.
- Su madre, Melissa Smrekar, está en la lista de fugitivos más buscados de Europol.
- Se sospecha que residen en Gran Canaria, según análisis de cartas y rastreo de indicios.
- El caso está amparado por el Convenio de La Haya de 1980 y el Código Penal español.
- La recompensa por información útil sigue vigente: 10.000 euros, ofrecidos por la familia.
El caso de Julija no es aislado. Refleja una brecha persistente entre la normativa internacional y su aplicación efectiva. Cada día sin localización agrava el riesgo de desvinculación afectiva, cambio de identidad y pérdida de acceso a la educación formal. La búsqueda en Gran Canaria no es solo geográfica: es una prueba de fuego para la cooperación judicial real entre Estados miembros de la UE.
