Irán ha elevado la tensión geopolítica al amenazar con cerrar completamente el estrecho de Ormuz, el golfo de Omán y el mar Rojo. Esta medida se activaría si Estados Unidos mantiene su bloqueo naval contra buques iraníes. El impacto sería inmediato: más del 30 % del petróleo mundial y el 12 % del comercio marítimo global transitan por estas vías. Las consecuencias económicas serían globales y severas.
¿Qué pasaría si Irán cierra el estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz es el cuello de botella energético más crítico del planeta. Por allí pasan unos 21 millones de barriles diarios de petróleo. Un cierre total paralizaría las exportaciones de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait.
Estados Unidos ya ha desplegado destructores y aviones de vigilancia en la zona. Irán, por su parte, ha reforzado su presencia con misiles antinavío y drones en las costas del golfo Pérsico.
El rol de las milicias hutíes en el mar Rojo
Irán no actúa solo. Las milicias hutíes en Yemen operan como su brazo naval en el mar Rojo. Desde 2023, han atacado más de 40 buques comerciales cerca de Bab al Mandeb, el segundo estrecho estratégico amenazado.
Bab al Mandeb conecta el mar Rojo con el océano Índico. Su cierre forzaría a los buques a rodear África por el cabo de Buena Esperanza —un trayecto 40 % más largo y 25 % más costoso.
¿Qué dice el derecho internacional sobre estos bloqueos?
El derecho de paso inocente, consagrado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), prohíbe a los Estados cerrar estrechos usados para la navegación internacional. Ormuz y Bab al Mandeb están protegidos bajo este régimen.
Sin embargo, Irán no ha ratificado la CONVEMAR. Estados Unidos tampoco lo ha hecho, aunque lo aplica como costumbre internacional. Esto crea un vacío legal explotado por ambas potencias.
Sanciones y marcos legales aplicables
La Unión Europea y el Consejo de Seguridad de la ONU han emitido resoluciones contra el uso de fuerza en rutas marítimas. Pero carecen de mecanismos de ejecución efectivos. Las sanciones actuales contra Irán ya incluyen restricciones a su sector naval y a sus bancos de apoyo logístico.
¿Cuál es el impacto económico real de un cierre prolongado?
Un bloqueo de 30 días en Ormuz elevaría los precios del petróleo entre un 40 % y un 60 %, según el Banco Mundial. Las cadenas de suministro globales sufrirían retrasos crónicos. Empresas de logística como Maersk y MSC ya han reprogramado rutas alternativas.
El sector del transporte marítimo enfrenta un aumento del 300 % en primas de seguros para buques que naveguen en el golfo Pérsico o el mar Rojo.
Datos Clave
- Más del 30 % del petróleo mundial transita por el estrecho de Ormuz.
- Bab al Mandeb maneja el 12 % del comercio marítimo global.
- Irán no ha ratificado la CONVEMAR, lo que limita su responsabilidad legal.
- Las milicias hutíes reciben entrenamiento y armamento iraní desde 2015.
- El costo promedio de un viaje alternativo por el cabo de Buena Esperanza es 25 % mayor.
¿Qué papel juegan las negociaciones en Islamabad?
La primera ronda de conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad terminó sin acuerdo. La segunda ronda está prevista para finales de abril de 2026. El presidente estadounidense Donald Trump ha vinculado su continuidad al cumplimiento de un alto el fuego temporal, cuyo vencimiento es el 30 de abril.
La presión económica sobre Irán es creciente: sus reservas de divisas cayeron un 42 % en 2025. A su vez, Estados Unidos enfrenta presión doméstica por la inflación energética y el alza en los precios del gasoil.
El factor Yemen como palanca estratégica
Yemen no es un mero escenario. Es un punto de presión asimétrico. Los hutíes controlan el puerto de Al Hudaydah y las costas del mar Rojo. Su capacidad de interrumpir el tráfico con drones y misiles de corto alcance es real y comprobada.
La ONU ha documentado 17 ataques hutíes a buques neutrales en 2026. Ninguno ha causado víctimas fatales, pero sí ha generado una crisis de confianza en las aseguradoras marítimas.
El marco legal actual no contempla sanciones automáticas contra actores no estatales como los hutíes. Esto permite a Irán mantener una distancia plausible mientras ejerce influencia operativa.
El escenario actual no es solo militar. Es financiero, logístico y jurídico. Cada día de bloqueo incrementa el riesgo sistémico para el sistema comercial global.
