El primer ministro británico, Keir Starmer, ha exigido una respuesta más firme ante cánticos como ‘globalicemos la intifada’ y ‘del río al mar, Palestina será libre’ en manifestaciones contra la guerra en Gaza. Estos lemas generan alarma en la comunidad judía por su potencial incitación a la violencia y negación del derecho a existir de Israel. El aumento de agresiones antisemitas en el Reino Unido —como el ataque con cuchillo en Golders Green y el incendio de ambulancias de Hatzola— impulsa cambios legales urgentes.
¿Qué lemas considera el Gobierno británico como antisemitas en protestas?
La administración Starmer identifica expresiones que, aunque se enmarcan en el discurso político, cruzan la línea de la libertad de expresión al generar intimidación sistemática contra judíos. El lema ‘globalicemos la intifada’ es señalado como especialmente peligroso: su uso en contextos públicos se asocia con llamados a la violencia transnacional.
El marco legal actual
La Public Order Act 1986, reformada en 2023, permite prohibir manifestaciones si representan una amenaza real al orden público o a la seguridad de grupos protegidos. Sin embargo, su aplicación ha sido inconsistente. El Gobierno propone ajustes para agilizar la prohibición preventiva de marchas donde se anticipen cánticos identificados como antisemitas por el Código de Conducta de la IHRA.
¿Cómo afecta esto a la libertad de expresión en el Reino Unido?
Starmer reafirma el derecho a protestar pacíficamente y a expresar críticas legítimas sobre Gaza. Pero subraya que la libertad de expresión no protege el discurso de odio. El Tribunal Supremo británico ha ratificado que los lemas que niegan la existencia de Israel o promueven la violencia colectiva no gozan de protección constitucional.
La línea roja del discurso político
- El uso de ‘del río al mar’ en contextos sin aclaración explícita de derechos humanos universales se considera potencialmente ilegal bajo la doctrina de intent to stir up hatred.
- Las autoridades locales ya pueden retirar permisos de manifestación si hay evidencia de que se usarán lemas clasificados como antisemitas por la Comisión para la Igualdad y los Derechos Humanos (EHRC).
- La Policía Metropolitana ha recibido directrices actualizadas para identificar y documentar cánticos en tiempo real durante protestas.
¿Qué implica la propuesta de ‘acción policial más contundente’?
La iniciativa no implica detenciones masivas. Se enfoca en tres ejes: prevención, responsabilidad individual y coordinación interinstitucional. Las fuerzas del orden podrán intervenir antes de que se produzcan actos violentos si se detecta una patrón de discurso de odio en una concentración.
El rol de los ciudadanos
Starmer insta a la sociedad a ejercer responsabilidad colectiva: denunciar cánticos antisemitas en tiempo real, retirarse de manifestaciones donde se repitan y reportar a las autoridades. Su esposa es judía y sus hijos se crían en esa tradición, lo que refuerza su compromiso con la seguridad comunitaria judía.
¿Cuál es el impacto económico y social de esta política?
El antisemitismo en aumento ha afectado la confianza empresarial en zonas con alta densidad judía, como Golders Green y Stamford Hill. Empresas locales reportan caídas de hasta un 22 % en ventas tras incidentes. Además, el Gobierno ha destinado 12 millones de libras para reforzar la seguridad en centros comunitarios judíos y escuelas. Legalmente, la reforma podría sentar precedente para abordar otros discursos de odio bajo el mismo marco de riesgo anticipado.
Datos Clave
- Las denuncias de delitos antisemitas subieron un 143 % en 2024 respecto a 2022, según la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido.
- El ataque con cuchillo en Golders Green fue calificado como ‘incidente terrorista’, no como delito común.
- Cuatro acusados están siendo juzgados por el incendio de ambulancias de Hatzola, una organización de emergencias voluntaria judía.
- El Gobierno ha activado el Mecanismo de Alerta Temprana de la EHRC para evaluar manifestaciones antes de su autorización.
- La IHRA define el antisemitismo como una forma de racismo que incluye la negación del derecho a la autodeterminación de Israel.
El contexto actual exige equilibrar derechos fundamentales con la protección de minorías. La propuesta de Starmer no busca silenciar críticas a Israel, sino impedir que el discurso político se convierta en vehículo de intimidación sistemática. La reforma legal en curso podría convertirse en referente para otros países de la UE que enfrentan desafíos similares en el marco del Reglamento de Contenido Ilícito Digital.
