Un accidente ferroviario ha sacudido a la ciudad de Cartagena, donde un tren de pasajeros de Renfe Cercanías AM colisionó con una grúa en un incidente que dejó a seis personas heridas. Este suceso, que ocurrió el 22 de enero de 2026, se suma a una semana trágica para el transporte ferroviario en España, marcada por varios accidentes fatales.
El choque se produjo alrededor de las 12:00 horas en el kilómetro 6,6 de la vía, cerca de la parada de ‘Los Partidarios’, en la diputación de Alumbres. El tren, que transportaba a 16 pasajeros, había salido de Cartagena a las 11:40 y tenía previsto llegar a Los Nietos a las 12:13. Sin embargo, antes de alcanzar su destino, el tren fue impactado por una grúa que, según informes, invadió la vía. Como resultado del impacto, se rompió el cristal de una ventana, causando cortes a uno de los viajeros.
Las autoridades de Renfe confirmaron que el tren no descarriló, pero sí sufrió daños en el lateral afectado. El tráfico ferroviario se interrumpió durante aproximadamente una hora, pero fue restablecido a las 13:10, ya que los daños eran limitados y la vía no había sido comprometida. La máquina logró retroceder por su cuenta hasta la estación de Abrevadero, en Alumbres, permitiendo la reanudación del servicio.
La Guardia Civil y los servicios de emergencia se movilizaron rápidamente al lugar del accidente. Un amplio dispositivo de rescate, que incluía ambulancias del 061 y bomberos del Ayuntamiento de Cartagena, se desplegó para atender a los heridos. La Consejería de Salud de la Región de Murcia reportó que seis personas resultaron heridas de carácter leve, incluyendo dos jóvenes de 18 años, dos hombres de 26 y 50 años, y dos mujeres de 62 y 74 años. Cuatro de los heridos fueron trasladados al hospital Santa Lucía y otros dos al hospital Rosell para su evaluación médica. Uno de los afectados sufrió cortes debido a la fractura del cristal, mientras que otros dos presentaron ataques de ansiedad.
Los vecinos de la zona han expresado su preocupación por la seguridad en este tramo, señalando que no está debidamente señalizado ni regulado con semáforos. Muchos comentan que la única forma de saber si se aproxima un tren es escucharlo. Esta falta de señalización ha sido un tema recurrente en las quejas de los residentes, quienes consideran que el tramo es peligroso.
Por su parte, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, indicó que la grúa involucrada en el accidente pertenece al servicio de alumbrado público de Cartagena. Sin embargo, el concejal de Infraestructuras del Ayuntamiento, Diego Ortega, aclaró que las labores que realizaban los operarios no estaban bajo la supervisión del Consistorio. Además, se confirmó que la empresa responsable de la grúa no es la misma que gestiona la infraestructura ferroviaria en la zona, lo que añade un nivel de complejidad a la investigación sobre las causas del accidente.
La Delegación del Gobierno en la Región de Murcia también subrayó que el camión grúa que causó el choque no estaba vinculado a Renfe ni a Adif, y que estaba realizando tareas de mantenimiento en un área ajena a la infraestructura ferroviaria. Este incidente ha generado un debate sobre la seguridad en las intersecciones entre vías y caminos, especialmente en áreas donde la señalización es insuficiente.
Este accidente se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad ferroviaria en España, tras una serie de incidentes trágicos en los últimos días. Solo cuatro días antes, un accidente en Adamuz, Córdoba, resultó en la muerte de 45 personas, y otro descarrilamiento en Gelida, Barcelona, dejó un saldo de un muerto y cinco heridos graves. La serie de accidentes ha llevado a un llamado urgente para revisar y mejorar las medidas de seguridad en el transporte ferroviario, así como a una mayor supervisión de las obras y actividades que se realizan en las cercanías de las vías.
Las autoridades locales y regionales han expresado su compromiso de investigar a fondo este último incidente y de tomar las medidas necesarias para evitar que se repita en el futuro. La seguridad de los pasajeros y la integridad de la infraestructura ferroviaria son prioridades que deben ser abordadas con urgencia, especialmente en un momento en que la confianza del público en el sistema ferroviario se ve afectada por estos trágicos eventos.
