El absentismo por incapacidad temporal (IT) ha escalado a niveles críticos en España: un 18,7 % más de bajas por trastornos mentales en 2025 frente a 2023. Las empresas pierden 2.400 millones de euros anuales. La Seguridad Social registra 14,2 millones de episodios de IT al año. Este fenómeno ya no es un desafío aislado. Es un problema de país, con raíces sociales, económicas y legales profundas.
¿Qué está impulsando el aumento de bajas por IT en España?
El repunte no responde a una sola causa. Se alimenta de una convergencia de factores estructurales. La presión laboral sostenida, la precariedad de los contratos temporales y la falta de recursos en salud mental pública son motores silenciosos. Además, el envejecimiento de la población activa y la digitalización acelerada han modificado las demandas psicosociales del trabajo.
El rol de la salud mental en las bajas
Más del 42 % de las nuevas bajas por IT en 2025 están vinculadas a ansiedad, depresión o estrés laboral. No son “caprichos”, sino respuestas clínicas a entornos laborales con baja autonomía, sobrecarga cognitiva y escasa gestión del riesgo psicosocial.
La brecha generacional no es una excusa
Las declaraciones de Ángel Nicolás sobre la “juventud mema” fueron desmentidas por estudios de la OIT y el INSHT. Los jóvenes reportan un 31 % más de síntomas de agotamiento que los trabajadores de 45 a 55 años. La causa no es la fragilidad, sino la exposición temprana a cargas laborales desproporcionadas y la ausencia de protocolos de acogida y acompañamiento.
¿Qué propone la patronal para reducir el absentismo?
CEO y Foment del Treball coinciden en que el control punitivo fracasa. Pero divergen en el enfoque. Mientras CEOE pide reformas legales inmediatas, Foment prioriza la prevención y la cultura organizacional.
Reformas legales demandadas por CEOE
- Transferir a las mutuas de accidentes de trabajo la competencia para emitir altas y bajas médicas.
- Modificar el Real Decreto 248/2022 para que la Seguridad Social, no la empresa, asuma el 100 % del salario desde el cuarto día de IT.
- Reintroducir la posibilidad de despido objetivo por reiteración de bajas, siempre que se cumplan criterios objetivos y documentados.
Alternativas basadas en evidencia
Tamara Yagüe (Euskadi) y Josep Sánchez Llibre (Foment) subrayan que el 68 % de las bajas evitables se vinculan a entornos con baja calidad del empleo. Invertir en evaluación de riesgos psicosociales, formación en liderazgo emocional y planes de retorno progresivo reduce un 39 % las IT recurrentes.
¿Cuál es el marco legal actual y sus limitaciones?
La Ley General de la Seguridad Social (art. 162) establece que la empresa paga el 60 % del salario del trabajador desde el cuarto al décimoquinto día de IT. Esa carga financiera genera distorsiones: muchas pymes evitan contratar a perfiles con antecedentes de salud mental o postergan inversiones en prevención. Además, el sistema carece de interoperabilidad entre atención primaria, mutuas y empresas. No existe un registro unificado de bajas por causa, lo que impide análisis predictivos.
Datos Clave
- Las bajas por IT suponen el 3,2 % de la nómina media anual de las empresas españolas.
- El 57 % de las empresas no dispone de un plan de prevención de riesgos psicosociales actualizado.
- Cada día de IT no gestionado adecuadamente cuesta al empleador 142 € en productividad y sustitución.
- El 83 % de los casos de IT por estrés se producen en empresas sin evaluación psicosocial vigente.
- Desde 2022, el número de recursos contenciosos por denegación de IT ha subido un 210 %.
¿Qué impacto económico tiene el absentismo en el tejido productivo?
El absentismo por IT representa el 0,9 % del PIB nacional. Las pymes son las más afectadas: el 74 % no cuenta con un departamento de recursos humanos especializado. El coste oculto incluye rotación acelerada, pérdida de conocimiento tácito y deterioro de la cultura organizacional. Según el Banco de España, una reducción del 15 % en IT recurrentes elevaría la productividad laboral en un 1,2 % anual.
El factor salud pública
La saturación de la atención primaria retrasa en 12 días de media el diagnóstico de trastornos mentales. Ese retraso se traduce en una IT más larga y una reincorporación más compleja. El sistema no está diseñado para la cronicidad ni para la prevención temprana.
El absentismo por IT no es un indicador de pereza ni de mala gestión. Es un termómetro social. Refleja desequilibrios en la regulación laboral, en la inversión en salud pública y en la madurez de las organizaciones para gestionar la complejidad humana. Las soluciones efectivas requieren coordinación entre empresas, administraciones y profesionales sanitarios. No hay atajos legales que sustituyan a la responsabilidad compartida.
