La inestabilidad en Oriente Medio afecta directamente a los family offices españoles. Subidas sostenidas en los precios de la energía impulsan la inflación. Esto erosiona márgenes empresariales y frena el consumo privado. También altera las expectativas de política monetaria en la zona euro. El resultado: mayor coste del capital, presión sobre valoraciones y riesgo de insolvencia en sectores altamente endeudados.
¿Cómo afecta la crisis en Oriente Medio a los family offices españoles?
La volatilidad energética es el primer canal de transmisión. Zriser, firma con 380 millones de euros bajo gestión, identifica el alza prolongada de los precios del gas y el petróleo como el mayor riesgo inmediato. No es solo un problema de costes operativos. Es un factor que distorsiona los modelos de valoración y desestabiliza flujos de caja en sectores como el inmobiliario o el industrial.
La inflación persistente reduce el poder adquisitivo de los clientes finales. Eso impacta en la demanda de productos y servicios con poca diferenciación competitiva. Las empresas no pueden trasladar costes. Sus márgenes se comprimen. Y los family offices deben reevaluar exposiciones sectoriales en sus carteras.
¿Qué implica el cambio en las expectativas de política monetaria?
El Banco Central Europeo ya anticipa hasta dos subidas de tipos del 0,25% en 2026. Esto no es un ajuste técnico. Es una señal de que la inflación subyacente sigue resistente. Para los family offices, esto significa:
- Mayor coste de financiación para operaciones inmobiliarias o industriales.
- Revisión al alza de los umbrales de rentabilidad exigidos a nuevas inversiones.
- Presión sobre activos con alto apalancamiento financiero, como sociedades de inversión inmobiliaria o buyouts corporativos.
El macroplan de gasto público alemán ya no compensa el efecto restrictivo. La combinación de inflación y tipos altos frena la inversión privada y reduce la confianza empresarial.
¿Por qué la diversificación sigue siendo clave en entornos de cisnes negros?
Pablo Serratosa, presidente de Zriser, define los cisnes negros como eventos impredecibles pero de alto impacto: la crisis financiera de 2008, la pandemia de covid-19, la guerra en Ucrania y ahora la escalada en Oriente Medio. Estos eventos no son excepciones. Son parte del nuevo paradigma económico.
La estrategia de Zriser —desde 2007— se basa en la diversificación multiactivo: mercados de capitales, inmobiliario e industrial. No es una fórmula defensiva. Es un sistema de resiliencia estructural. Cada activo responde de forma distinta ante choques externos. Esto permite mantener la liquidez, proteger la rentabilidad ajustada al riesgo, y preservar la eficiencia fiscal.
¿Qué ha permitido a Zriser superar 19 años de volatilidad?
- Gestión activa de exposiciones geográficas y sectoriales.
- Revisión trimestral de umbrales de apalancamiento y cobertura cambiaria.
- Integración de análisis ESG en la evaluación de riesgos geopolíticos.
- Uso de instrumentos de cobertura energética en carteras industriales.
¿Cuál es el marco legal y práctico que rige esta gestión?
Los family offices en España operan bajo el régimen de entidades de inversión colectiva o como patrimonios familiares no regulados, según su estructura. Sin embargo, desde la entrada en vigor de la Ley 10/2021 contra el blanqueo de capitales, todos deben cumplir con obligaciones de debida diligencia y reporte de exposiciones a zonas de riesgo geopolítico.
Además, la normativa de la CNMV exige transparencia en la gestión de conflictos de interés, especialmente cuando se operan activos en mercados emergentes o con alta dependencia energética. La fiscalidad también juega un rol clave: los beneficios derivados de inversiones en activos reales (como inmuebles o fábricas) gozan de tratamientos fiscales más favorables que los rendimientos financieros puros.
Datos Clave
- Zriser gestiona 380 millones de euros y ha ejecutado 109 transacciones desde su fundación.
- La firma opera bajo una estrategia de diversificación multiactivo desde 2007.
- El coste del capital en la zona euro podría subir hasta 50 puntos básicos en 2026.
- Los sectores más vulnerables son los de baja diferenciación y alto apalancamiento.
- La inflación energética prolongada afecta directamente la rentabilidad real de los activos inmobiliarios y productivos.
El contexto actual no es una anomalía. Es la nueva normalidad. Family offices que integran análisis geopolítico en su proceso de inversión, mantienen flexibilidad operativa y priorizan la solvencia sobre el apalancamiento, están mejor posicionados para preservar y crecer el patrimonio familiar.
