La nueva película ‘Caza de brujas’, dirigida por Luca Guadagnino, ha captado la atención del público y la crítica en el Festival de Venecia 2025. Protagonizada por Julia Roberts y Andrew Garfield, esta obra se presenta como una crítica a la cultura woke, abordando temas complejos como el consentimiento y el abuso de poder en el contexto académico. En este artículo, exploraremos los elementos que hacen de esta película una experiencia cinematográfica única y provocadora.
### Un Homenaje a Woody Allen
Desde sus primeros fotogramas, ‘Caza de brujas’ rinde homenaje a Woody Allen, un cineasta conocido por su exploración de la culpa y las relaciones humanas. La película inicia con un estilo visual que recuerda a los clásicos de Allen, utilizando una tipografía Windsor y un fondo musical de jazz, específicamente un estándar de Tony Bennett titulado ‘A Child is Born’. Esta elección no es casual, ya que establece un tono que invita a la reflexión sobre los dilemas morales que enfrentan los personajes.
La trama gira en torno a Alma Imhoff, interpretada por Julia Roberts, una profesora de filosofía en Yale que se encuentra en medio de una controversia tras la acusación de su alumna Maggie, interpretada por Ayo Edibiri. La acusación de Maggie contra Hank Gibson, el compañero de Alma, plantea preguntas difíciles sobre la verdad y la percepción. ¿Es Maggie una víctima o está manipulando la situación? Esta dualidad se convierte en el eje central de la narrativa, donde la palabra de una joven afroamericana se enfrenta a la de un adulto blanco heterosexual, lo que añade una capa de complejidad a la historia.
La película no solo homenajea a Allen en su estilo, sino que también se adentra en temas filosóficos que resuenan con su obra. Al igual que en ‘Delitos y faltas’, Guadagnino entrelaza el thriller con la reflexión intelectual, creando un ambiente donde las decisiones de los personajes tienen repercusiones profundas. Sin embargo, a diferencia de Allen, que a menudo presenta un mundo donde la culpa puede ser redimida, ‘Caza de brujas’ plantea un escenario más sombrío, donde la responsabilidad recae completamente en los individuos.
### Crítica a la Cultura Woke
La película se posiciona como una crítica a la cultura woke, un fenómeno que ha generado tanto apoyo como rechazo en la sociedad contemporánea. Guadagnino utiliza la violencia de género como un medio para explorar la hipocresía de una juventud privilegiada que, a pesar de su posición acomodada, se siente constantemente victimizada. Esta elección narrativa ha suscitado debates sobre la representación de las dinámicas de poder en el ámbito académico y la forma en que se aborda el consentimiento.
El entorno de Yale, conocido por ser un bastión de la progresía, se convierte en el telón de fondo perfecto para esta exploración. La elección de este escenario no es trivial, ya que permite a Guadagnino criticar las estructuras de poder que perpetúan la desigualdad y la injusticia. A través de la historia de Alma y Maggie, la película invita a la audiencia a cuestionar sus propias creencias y a reflexionar sobre el papel que juegan en la perpetuación de estas dinámicas.
Sin embargo, la representación de la culpa y la responsabilidad en ‘Caza de brujas’ ha sido objeto de controversia. Algunos críticos argumentan que la película roza la misoginia al presentar a las mujeres como las únicas responsables de las decisiones que toman. Esta interpretación ha generado un debate sobre la forma en que se retratan las relaciones de poder y la responsabilidad en el contexto de la violencia de género. A pesar de las críticas, es innegable que Guadagnino ha creado una obra que provoca y desafía a su audiencia, lo que es un logro significativo en el cine contemporáneo.
En resumen, ‘Caza de brujas’ es una película que combina un homenaje a Woody Allen con una crítica incisiva a la cultura woke. A través de su narrativa compleja y sus personajes bien desarrollados, Guadagnino invita a la audiencia a reflexionar sobre temas de consentimiento, poder y responsabilidad. Con actuaciones destacadas de Julia Roberts y Ayo Edibiri, esta película promete ser un tema de conversación en el mundo del cine y más allá, desafiando las normas y expectativas de la audiencia.