La serie ‘And Just Like That…’, secuela de la icónica ‘Sexo en Nueva York’, ha llegado a su fin con una tercera y última temporada que ha dejado a muchos de sus seguidores desilusionados. A pesar de contar con un elenco mayormente original y la dirección de Michael Patrick King, uno de los guionistas y productores de la serie original, la nueva entrega no ha logrado captar la esencia que hizo famosa a la serie original. Con una narrativa que parece forzada y personajes que han perdido su profundidad, los fanáticos se preguntan qué ha sucedido con sus queridas protagonistas.
### La Evolución de los Personajes: ¿Un Retroceso?
Uno de los aspectos más criticados de esta temporada ha sido la evolución de los personajes principales. Carrie Bradshaw, interpretada por Sarah Jessica Parker, sigue siendo la misma mujer que todos conocemos: impulsiva, romántica y con un estilo inconfundible. Sin embargo, su desarrollo parece estancado, y sus decisiones a menudo resultan repetitivas y poco satisfactorias. La relación que retoma con Aidan, un personaje del pasado, se siente más como un intento de revivir viejas llamas que como un avance significativo en su vida. A pesar de que Carrie sigue siendo un ícono de la moda y la cultura, su narrativa carece de la chispa que la caracterizaba en la serie original.
Por otro lado, Miranda Hobbes, interpretada por Cynthia Nixon, ha sufrido cambios drásticos que han dejado a los espectadores confundidos. La Miranda que todos conocíamos, fuerte y decidida, parece haber desaparecido, reemplazada por una versión que se siente perdida y que toma decisiones cuestionables en su vida personal. Su exploración de una nueva orientación sexual es un tema interesante, pero su transformación ha llevado a la pérdida de sus valores fundamentales, lo que ha decepcionado a muchos de sus seguidores.
Charlotte York, interpretada por Kristin Davis, también ha sido objeto de críticas. Su personaje ha evolucionado hacia una caricatura de la madre perfecta, lo que ha llevado a situaciones absurdas y poco creíbles. La Charlotte que luchaba por equilibrar sus deseos personales con las expectativas sociales ha sido reemplazada por una versión hiperbólica que parece más un estereotipo que un personaje tridimensional. Esta transformación ha dejado a los fanáticos preguntándose si los guionistas realmente comprenden la esencia de estos personajes.
### Nuevas Incorporaciones y Personajes Secundarios
La tercera temporada también ha introducido nuevos personajes que, en teoría, deberían haber aportado frescura a la narrativa. Sin embargo, muchos de ellos se sienten como relleno y no logran conectar con la audiencia. Por ejemplo, el personaje de Duncan Reeves, el vecino escritor de Carrie, y el jardinero de Seema, aunque prometedores, no han logrado dejar una huella significativa en la trama. En lugar de enriquecer la historia, parecen ser meros accesorios en un guion que ya carece de dirección.
Además, la falta de desarrollo de personajes secundarios como Nya Wallace y Lisette Alee ha sido notable. Estos personajes, que habían mostrado potencial en temporadas anteriores, han desaparecido casi sin dejar rastro, lo que ha frustrado a los espectadores que esperaban ver sus historias evolucionar. La serie parece haber perdido la oportunidad de explorar temas relevantes y contemporáneos a través de estos personajes, lo que ha contribuido a la sensación de que la narrativa se ha estancado.
El descontento entre los fanáticos ha crecido a medida que se han emitido los episodios, y muchos han expresado su frustración en redes sociales. La frase «Es una mierda, pero es nuestra mierda» ha resonado entre los seguidores, reflejando la lucha interna de disfrutar de la serie a pesar de sus evidentes fallos. A medida que la serie se acerca a su final, la nostalgia por los personajes y las historias que marcaron una época se siente más fuerte que nunca, lo que hace que la decepción sea aún más palpable.
La última temporada de ‘And Just Like That…’ ha sido un viaje complicado para los fanáticos de ‘Sexo en Nueva York’. Con personajes que han perdido su esencia y una narrativa que no logra conectar, muchos se preguntan si este cierre es realmente lo que merecían las icónicas protagonistas. A pesar de las críticas, la serie sigue siendo un recordatorio de una época dorada de la televisión, y aunque su final pueda ser decepcionante, la conexión emocional que muchos tienen con estos personajes perdurará.