El Gobierno español destina 24,5 millones de euros a Attypics Photonics, empresa valenciana especializada en circuitos integrados fotónicos, para construir una planta de microchips avanzados en Paterna. La inversión forma parte de una estrategia nacional para reducir la dependencia tecnológica exterior y reforzar la soberanía industrial en semiconductores. La iniciativa generará 100 empleos directos en su primera fase y hasta 400 en total, con un impacto económico regional estimado en más de 200 millones de euros.
¿Por qué el Gobierno apuesta por Attypics Photonics en Valencia?
La decisión responde a un ecosistema tecnológico consolidado en la Comunitat Valenciana. La región concentra el 60 % de la investigación y diseño industrial español de microchips, el 50 % de los profesionales especializados en microelectrónica y el 60 % de los expertos en fotónica integrada. Más de 600 trabajadores altamente cualificados ya operan en este campo.
La planta se integrará con la infraestructura Micronanofabs-NTC de la Universitat Politècnica de València, con más de 15 años de experiencia en fabricación de chips fotónicos. Este vínculo académico-industrial garantiza transferencia tecnológica real y aceleración en la comercialización de prototipos.
El rol de la UPV y el Centro Tecnológico de Nanofotónica
La Sala blanca de desarrollo de chips fotónicos del Centro Tecnológico de Nanofotónica de Valencia es una instalación de clase mundial. Permite procesos de fabricación con tolerancias inferiores a 100 nanómetros. Su capacidad ya ha sido clave en proyectos europeos de comunicaciones ópticas de alta velocidad y sensores médicos miniaturizados.
¿Qué servicios ofrecerá la nueva planta de Attypics Photonics?
La instalación no será solo una fábrica. Funcionará como un laboratorio industrial avanzado, con servicios completos de investigación, desarrollo, prototipado, integración y fabricación. Estará orientada a proveer soluciones a fábricas de semiconductores nacionales y europeas, especialmente en sectores críticos como telecomunicaciones, defensa, salud y energía.
Integración con la cadena de valor europea
El proyecto se alinea con el European Chips Act, que busca duplicar la cuota de producción europea de semiconductores al 20 % para 2030. Attypics Photonics se posiciona como nodo estratégico del ecosistema fotónico del sur de Europa, complementando centros como el de Grenoble (Francia) o Eindhoven (Países Bajos).
¿Cuál es el marco legal y financiero de la inversión?
La operación se canaliza a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), instrumento público del Ministerio para la Transformación Digital. SETT colabora con Baladre Capital, sociedad privada valenciana que aportará el 51 % del capital privado. La familia Gómez-Trenor aporta 25,5 millones, completando un paquete inicial de 50 millones.
Esta estructura público-privada cumple con los requisitos del Reglamento de Ayudas Estatales para la Transición Digital, garantizando transparencia, competitividad y retorno social. Además, se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), con fondos NextGenerationEU vinculados a la inversión en tecnologías estratégicas.
Cumplimiento normativo y sostenibilidad
La planta cumplirá con los estándares ISO 14644-1 Clase 100 para salas limpias y aplicará sistemas de reciclaje de gases y aguas residuales industriales. Su diseño contempla certificación LEED Gold, reforzando el compromiso con la sostenibilidad industrial.
¿Cuál es el impacto económico y tecnológico real?
La inversión no solo crea empleo. Impulsa una cadena de proveedores locales: desde fabricantes de equipos de litografía hasta empresas de software de simulación fotónica. Se estima que cada puesto directo generará 2,3 empleos indirectos en la región.
Además, la planta permitirá a España acceder a mercados de alto valor añadido: sensores cuánticos, interconexiones ópticas para centros de datos y plataformas de computación neuromórfica. Estos sectores crecen a un ritmo del 22 % anual a nivel global.
Datos Clave
- Inversión estatal: 24,5 millones de euros (fase inicial)
- Inversión privada: 25,5 millones (familia Gómez-Trenor + Baladre Capital)
- Empleos directos: 100 en fase 1, 400 en fase 2
- Capacidad técnica: fabricación de chips fotónicos en 200 mm, compatible con estándares industriales europeos
- Vinculación académica: Micronanofabs-NTC de la UPV, infraestructura singular desde 2009
- Marco regulatorio: European Chips Act, PRTR, Reglamento de Ayudas Estatales
La apuesta por Attypics Photonics refleja un cambio estructural: España deja de ser solo consumidora de tecnología y se convierte en proveedora de capacidades críticas en fotónica integrada. El éxito del proyecto dependerá de la agilidad regulatoria, la formación continua de talento y la integración real con la industria europea. La Comunitat Valenciana no solo tiene la infraestructura. Tiene la experiencia, el talento y ahora, el respaldo financiero para liderar la próxima generación de microchips.
